Cada año el 31 de diciembre al sonar las 12 campanadas, apresuradamente comes tus 12 uvas con una serie de propósitos que deseas cumplir en el año que viene. Pero... ¿Alguna vez has logrado cumplirlos?
25 de enero 2020; despiertas tarde porque es sábado, tuviste una semana muy larga: saliste tarde del trabajo, te topaste con el tráfico, apenas comiste porque había que entregar la presentación de resultados desde la semana pasada y no fuiste al gimnasio ni un sólo día.
Te das cuenta que rompiste tus propósitos ¡¡¡¡diantres!!!! Apenas es 25 de enero y ya rompiste todo lo que te habías propuesto con toda esperanza aquella noche y que de todo corazón dijiste que lo ibas a cumplir; incluso te subiste a la báscula y estás 3 kilos arriba. Épico desastre a la vista, pero apenas es enero ¿cómo puede ser posible que tan rápido se haya ido todo a la borda?
Y entonces sigues tu camino en automático, a tan solo 3 semanas del nuevo año ya todo se ha roto. Vuelves a la misma dinámica de siempre sin lograr más que tu rutina, #kesad ¿no?
Esta historia la has repetido ya quizá por más de una década y no entiendes por qué no logras cumplir tus tan deseados propósitos de año nuevo... No eres al único que le sucede, pero ¿has pensando por qué nunca lo logras? Pues bien, quizá se trata de cambiar algunas cosas para sí lograrlo esta vez; no importa que sea 25 o 31 de enero aún estás a tiempo para lograrlo.
Vayamos por el principio; la palabra propósito quizá sea la culpable, una propuesta es algo que se puede aceptar o no, entonces al pensar que nos proponemos algo quizá no estamos tan seguros de querer lograrlo. ¿Por que no en vez de propósitos nos ponemos metas?
A diferencia del propósito, una meta es algo tangible, con una fecha límite y un entregable en concreto. Piensa en tu trabajo, no te dicen: vamos a proponernos vender 10 frijolitos, sino que "la meta es vender 10 frijolitos en el año". La diferencia radica en que el propósito queda demasiado abierto y a veces es tan grande que no es fácil distinguir en dónde iniciar. Así que vamos paso a paso.
Definamos una meta
Es momento de sincerarnos con nosotros mismos y definir qué realmente queremos lograr en el año. Para establecer una meta tenemos que ser ambiciosos pero lo suficientemente realistas para lograrlo.
Es importante que esta meta se pueda partir en metas intermedias y lo más importante, cuál será el entregable final y la fecha.
Por ejemplo, transformemos el propósito de "bajar de peso" por "bajar 10 kilos en 10 meses". Bajar de peso es muy ambiguo y no supone un reto, bajar 100grs podría ser considerado como haber logrado el propósito sin embargo no es realmente lo que queremos.
Al ponerle un número específico y una meta podemos partirla en micro metas y podemos monitorear el avance en este ejemplo mes a mes y así medir nuestros avances o retrocesos y así ver que tan cerca o lejos estamos de la meta.
Evalúa
Ya tienes tu meta, ya has avanzado o sientes que avanzas, pero ¿estás completamente seguro de que vas por buen camino? Es importante que cada periodo hagas una evaluación del avance, así sabrás si has avanzado o no y de ser necesario replantees la meta o tomes acciones para lograr la meta. Pero nunca nunca te rindas.
Los patos vuelan juntos
Cuando las aven migran en búsqueda de mejores clima, nunca van solos; así que no tienes que estar sólo. Si es necesario pide ayuda, busca un nutriólogo por ejemplo o si puedes contar con alguien que esté contigo en esta meta será más fácil. Pero debes ser fuerte y tener muy claro que habrá días difíciles en dónde te quieras dejar derrotar pero recuerda: el cuerpo logra lo que la mente se propone.
Celebra
Celebra los pequeños logros, felicítate cuando logres un avance importante, háblate siempre positivo y recuerda que a grandes resultados se requiere gran trabajo, no te desanimes si no siempre logras un resultado positivo, evalúa que salió mal y dónde y corrige, y sigue adelante.
Tu eres algo para siempre
Recuerda que solo tú y tu cuerpo estarán contigo para siempre, así que es mejor estar en paz contigo mismo y con tu cuerpo. Hay muchos tipos de metas que puedes proponerte lograr año con año y sólo tu serás responsable de lograrlas y vivir con el resultado tanto positivo o negativo. Todo experto inició siendo un principiante y con trabajo arduo y metas claras llegó a ser experto, esto aplica a cualquier ámbito que te puedas imaginar.
No te desanimes y siempre sonríe, recuerda que siempre hay tiempo para aquello que nos importa, prioriza y se fiel a tus metas en todo momento, no importa si no van con el común de la gente, lo importante es lograr nuestro objetivo y el mundo puede decir lo que quiera.
Espero no te hayas dado por vencido y sigas este año cumpliendo tus metas y espero que el próximo 31 de diciembre cuando te veas al espejo te guste lo que ves y sonrías.